Nos indica que vivimos a la defensiva por miedo a enfrentarnos a las dificultades.
Puede representar sentimientos relacionados con el dolor y el sufrimiento.
Soñar que tenemos el rostro lleno de arrugas indica nuestro temor a envejecer.
Puede simbolizar la autoestima y los valores propios.
Refleja la tensión que precede a un examen o la frustración ante las actuales circunstancias de nuestra vida.