-Si somos creyentes presagia una ayuda providencial, consuelo, incremento de bienes materiales y espirituales.
-Si no somos creyentes, anuncia males y calamidades salvo que nos hable, en cuyo caso anuncia el fin de nuestros males.
Puede simbolizar la necesidad de dar un último paso para terminar un trabajo o proyecto.
Su sueño sobre la pérdida del anillo de boda debe tomarse como una seria advertencia de que algo desagradable y peligroso está a punto de suceder. Es posible que pronto se enfrente a situaciones qu...