-El niño recién nacido simboliza el principio, el génesis o nacimiento.
-Soñar con un niño recien nacido revela que se está produciendo una metamorfosis espiritual o mental.
-Si este sueño lo tenemos en la edad fértil suele referirse a la deseada maternidad.
-El niño como símbolo de la infancia es un sueño de regresión, de huída hacia atrás, en un mundo sin preocupaciones y con la protección del hogar.
-Los sueños en que nos vemos ya como adultos pero en el escenario de nuestra infancia nos proporcionan datos que teníamos olvidados y nos facilitan la comprensión de tensiones y complejos latentes. Este sueño puede indicar una victoria sobre la complejidad y la ansiedad. Es un paso más en la conquista de la paz interior y la confianza en nosotros mismos.
Puede
representar un proyecto terminado o el final de un ciclo.
Pueden simbolizar la aceptación de los deseos propios..
Simbolizan la acción, la amistad y la fuerza.
-Unos brazos fuertes indican que seremos siempre bienvenidos.
-Si son débiles nos acogerán igual de bien pero será falso.
-Vernos sin brazos, amenaza de próxima ruina.
-Nos falta un brazo, enfermedad.
-Si nos rompemos un brazo o lo vemos más delgado significa enfermedad o penuria.
-Si son más largos o robustos que en la realidad veremos llegar el éxito y la riqueza.
Puede
simbolizar algo que ya no está disponible.
Puede representar la sensación de que algo peligroso está oculto o acecha en las sombras.
El viento que viene acompañado de chubascos veraniegos, tal vez una agradable llovizna refrescante para equilibrar el calor del sol del verano, presagia un próximo encuentro con alguien que cuidará...