Según el estado de las olas, pueden sugerir fluidez, nuevas alturas, ondulaciones rítmicas, golpe fuerte, corrientes submarinas.
Simbolizan el aspecto pasivo de la existencia, especialmente el lado emotivo de la misma.
-Soñar que nos dejamos mecer por las olas equivale a dejarnos llevar pasivamente por las circunstancias de la vida.
-Las olas arrebatadas por la tormenta simbolizan la irrupción impetuosa del inconsciente.
-Si andamos sobre las olas como si marchásemos sobre tierra firme es un excelente sueño que manifiesta que nos sentimos capaces de hacer frente a cuantos problemas y obstáculos se opongan a nuestros deseos.
Esto
podría ser un símbolo de las perturbaciones emocionales que puede estar experimentando
o experimentará en un futuro próximo. El agua representa nuestras emociones y,
si ese es el caso, es posible que te encuentres en una situación complicada.
Puede
representar un proyecto terminado o el final de un ciclo.
Sus aspiraciones se verán realizadas. Accederá a condiciones de vida superiores a las que conoce.
Refleja nuestro temor a perder algo, a que nos lo quiten. -Si somos nosotros el malhechor revela nuestro temor a estar usurpando los derechos de otra persona.
Oír ruidos de zumbidos y rugidos cuando se produce un terremoto indica una posible traición por parte de sus familiares o allegados.