-Derribarla o saltarla manifiesta el deseo de que cambiar las cosas que nos son difíciles a una situación favorable para nosotros.
-Si nos encontramos dentro de la pared estamos protegidos y aislados de los peligros exteriores.
-Si se desploma al apoyarnos indica que tenemos poca confianza en nuestras protecciones.
-Si está en ruinas revela miedo y desconsuelo.
Puede ser una referencia o un recordatorio de que el tiempo pasa o que se está por cumplir un plazo.
Simboliza el ritmo y el transcurrir de nuestra vida.
-Ver en sueños un reloj parado augura que se ha detenido nuestra evolución o que a su dueño se le ha terminado la cuerda, es decir, su tiempo de vida.
-Si el reloj atrasa nos advierte que debemos acelerar nuestro ritmo de trabajo si no queremos vernos superados por los acontecimientos.
-Si atrasa indica que debemos tomarnos las cosas con más calma si no queremos ver en peligro nuestra salud y nuestra vida.
-Si giran locamente las manecillas o soñar que miramos constantemente al reloj revela nuestra angustia ante el ritmo de vida que llevamos.
-Si funciona bien y nos llama la atención la hora que señala el significado del sueño depende de su contexto y de la hora marcada.
Por ejemplo
Si creemos que todo ha terminado para nosotros y vemos el reloj marcando las doce del mediodía nos dice que se inicia una nueva etapa llena de oportunidades, pues nos queda mucha vida por delante.
Puede
representar el paso del tiempo o la proximidad de un plazo.
Algunos
dirían que tiene que ver con el ciclo menstrual femenino. ¿Tienes un plazo con
alguna tarea en la vida con la que te estás tomando tu tiempo?
Entrar en el edificio de una academia en su sueño sugiere que le espera un descubrimiento desagradable que puede provenir de algunas oportunidades que puede haber pasado por alto en el pasado.
Recoger agua en un cubo y transportarla suele interpretarse como un signo positivo en el mundo de los sueños, ya que predice el triunfo sobre problemas u obstáculos que se han interpuesto en el cam...
Puede sugerir temores ocultos y acechantes u otras emociones intimidatorias que merodean en las profundidades del subconsciente.