Puede ser un símbolo fálico.
-Si una torre solitaria emerge de entre la niebla, de las nubes o de un proceloso mar, indica un proceso en nosotros de individualización, de maduración.
-Si la torre aparece sólida y claramente recortada sobre el cielo representa las posibilidades de defensa y nuestra capacidad para salir con éxito de los embates de la vida.
-En ocasiones la torre también puede ser un símbolo de virilidad, unas veces pujante y otras con el temor a la impotencia que se manifiesta con la torre en ruinas.
Puede ser una referencia o un recordatorio de que el tiempo pasa o que se está por cumplir un plazo.
Simboliza el ritmo y el transcurrir de nuestra vida.
-Ver en sueños un reloj parado augura que se ha detenido nuestra evolución o que a su dueño se le ha terminado la cuerda, es decir, su tiempo de vida.
-Si el reloj atrasa nos advierte que debemos acelerar nuestro ritmo de trabajo si no queremos vernos superados por los acontecimientos.
-Si atrasa indica que debemos tomarnos las cosas con más calma si no queremos ver en peligro nuestra salud y nuestra vida.
-Si giran locamente las manecillas o soñar que miramos constantemente al reloj revela nuestra angustia ante el ritmo de vida que llevamos.
-Si funciona bien y nos llama la atención la hora que señala el significado del sueño depende de su contexto y de la hora marcada.
Por ejemplo
Si creemos que todo ha terminado para nosotros y vemos el reloj marcando las doce del mediodía nos dice que se inicia una nueva etapa llena de oportunidades, pues nos queda mucha vida por delante.
Puede
representar el paso del tiempo o la proximidad de un plazo.
Soñar que le trasladan a otro departamento o empresa sin que usted lo sepa, probablemente refleje el tipo de alienación que siente en su lugar de trabajo. Tal vez se sienta infravalorado a pesar de...
Soñar que ve un cerdo muriendo o en agonía suele ser un símbolo de infelicidad. Podría pasar pronto por un período lleno de emociones y experiencias negativas como la tristeza, la desesperación, la...
Puede simbolizar la necesidad o el deseo de alimentarse espiritualmente.
Ya que pasamos 40 o más horas a la semana en nuestro trabajo, no debería sorprendernos que soñemos con el trabajo, el jefe o los compañeros y colegas.