-Abrir una puerta usando una llave augura que entraremos en una situación nueva, buena o mala según sea el contexto del sueño.
-Poseer un gran manojo de llaves simboliza la adquisición de bienes o conocimientos proporcionales al número de llaves del manojo.
-Tener dificultades en hacer girar la llave en su cerradura augura que hallaremos dificultades y obstáculos en la obtención de lo que deseamos.
-Una llave rota o perdida auguran disgustos y problemas que impedirán la realización de los deseos.
-Abrir una puerta y entrar en una habitación en la que se halla una persona del sexo opuesto anuncia el matrimonio.
Puede hacer alusión a un obstáculo pequeño.
Simboliza la resistencia, la tenacidad y la perseverancia.
-Si se trata de una piedra volcánica equivale a la petrificación o endurecimiento de los sentidos.
-Si cae del cielo como los meteoritos se convierte en sagrada.
-Si se convierte en piedrecillas o en arena simboliza el desmembramiento, la disgregación, la enfermedad, la derrota y la muerte.
-Soñar con una extensión pétrea nos advierte acerca de nuestra dureza y esterilidad interior. Si el agua o la lluvia hacen su aparición se verá dulcificada y disuelta.
-Si el terreno está cubierto de piedras expresa nuestra resistencia al cambio y, si decidimos caminar por encima de ellas indica que la vida nos resultará difícil y penosa.
-Soñar con una piedra hendida presagia enfermedad o división familiar, y si ya se está rompiendo presagia la muerte de algo, de la familia, de los negocios o de la propia personalidad.
Puede
representar un proyecto terminado o el final de un ciclo.
Puede simbolizar un pequeño
obstáculo.
Tener una hermana en la vida de la vigilia pero sentir que falta o que no existe dentro de su visión onírica podría indicar una fuerte vena independiente en su personalidad. En este caso, su herman...
Soñar con coches fúnebres suele ser una señal ominosa, un indicio de una posible enfermedad futura o de un empeoramiento de las condiciones de salud. Sin embargo, el hecho de que hayas mencionado q...
Nos anuncia que en nuestra vida se está iniciando una transformación que nos elevará en lo material y en lo moral.
Puede representar un sentimiento de petrificación, terquedad o anclaje en el pasado.